jueves, 9 de junio de 2016

Sobre la huelga del 29 de junio, la renovación de la convención colectiva del MEP sin participación de APSE y la reciente ruptura con el BUSSCO

La convocatoria a huelga de forma unilateral  por parte de la dirigencia de APSE ha generado muchas dudas, más aún a raíz de la ruptura anunciada con el Bloque Unitario Sindical y Social Costarricense (BUSSCO), realizada también sin consulta a la asamblea de presidentes de base ni a la asamblea general. Junto a estos hechos resalta también la postura antisindical del gobierno Solís, que excluyó autoritariamente a la dirigencia de APSE de la firma de la convención colectiva como represalia por la convocatoria a huelga. Sobre estos aspectos tan importantes nos permitimos opinar en este artículo.

Del boicot a la huelga del 26 y 27 de abril a una acción en solitario este 29 junio

Marcha 26 de abril, APSE participa por presión de las bases.
La dirigencia apsina claramente boicoteó la huelga del 26 y 27 de abril convocada por el BUSSCO, la cual fue apoyada por exigencia de la base del sindicato. Ahora llama a una acción aislada y en solitario sin coordinación con ninguna otra organización sindical que pudiese fortalecer esta lucha. Tampoco hay un plan escalonado que garantice realmente la huelga general indefinida hacia la que debemos ir. En nuestro criterio esta acción no está pensada para fortalecer la lucha, constituye un  intento de la dirigencia para relegitimarse en la base del sindicato ante la crisis que vive por sus posturas plegadas al gobierno Solís en meses pasados.

Creemos que la huelga del 29 de junio es una maniobra de autosalvación de la dirigencia, que más bien nos lleva al desgate y la dispersión de la lucha. Aun así nuestra posición es de participar de la huelga, es desde las calles desde donde debemos cuestionar la posición oportunista de la dirección del sindicato y exigir que en la próxima Asamblea General el punto prioritario sea la discusión y aprobación de un plan de lucha escalonado hacia la huelga general lo que está en juego este 29 de junio no es el prestigio de un puñado de dirigentes que han demostrado no estar a la altura de los acontecimientos y bien merecen nuestro rechazo, sino la amenaza de que una acción débil genere desmoralización en las filas de miles de trabajadores a quienes esperamos ver en las calles en la huelga general indefinida.

La represión del MEP y la confianza de la dirección de APSE en el gobierno

Acuerdos firmados por la dirigencia apsina el 30 de abril
Acuerdos firmados por el BUSSCO y APSE
De forma completamente autoritaria y represiva el MEP, con la complicidad de la dirigencia del SEC y la ANDE, excluyó a la APSE de la firma de la renovación por un año de la convención colectiva del MEP. Repudiamos esta acción que se une al historial represivo y antisindical del gobierno, nos llama la atención que la dirigencia apsina se sorprenda por estas acciones, su discurso más parece el del desconsuelo al ver sus ilusiones traicionadas que el del repudio a un gobierno que antes como ahora se muestra enemigo de los trabajadores.

Siempre hemos dicho que no hay que confiar en el gobierno Solís, que este es un gobierno enemigo de los trabajadores y que las mesas de diálogo solo nos iban a llevar a derrotas. Lamentablemente organizaciones como el Frente Amplio siguen aliadas a este gobierno tildándolo de progresista, al igual que las dirigencias sindicales, incluida la de la APSE, han venido confiando en Solís y ahora vemos solo los primeros resultados de esta desastrosa colaboración con el gobierno.

Ojala la dirigencia apsina rompiera de una vez por todas con el gobierno y con el pacto PAC-Frente Amplio, que esta lección les sirviera para enterrar de una vez por todas las ilusiones empeñadas en las mesas de diálogo. No obstante nuestro pronóstico es que la actual pose radical contra el gobierno será flor de un día, que no pasará de una rabieta que pronto, con el apoyo y el peso que en  la dirigencia  apsina tiene el Frente Amplio como principal aliado del gobierno, será reconducida hacia la colaboración abierta o encubierta con la administración Solís.

Desde la base del sindicato debemos exigir a la dirigencia APSINA y al Frente Amplio romper con el gobierno, no participar de las mesas de diálogo y presentar un plan de lucha alternativo que garantice una reforma fiscal que le cobre a los empresarios y que garantice salarios dignos para toda la clase trabajadora.

Debemos luchar en las calles por una verdadera  convención colectiva en el MEP

La dirigencia de APSE ha denunciado la firma de la renovación de la convención colectiva sin su participación, lo cual es correcto y nos sumamos al repudio. Pero llama la atención que no dice ni una palabra sobre el contenido firmado en dicha convención ni sobre el método de negociación entre cuatro paredes sin consulta a la base, del cual ellos han sido cómplices en los meses previos a la firma.  

Ni la APSE ni ninguna organización sindical discutió con su base la demandas a incluir en esta convención colectiva ni presentó ningún plan de lucha para incluir derechos fundamentales en la misma; también debemos decir que la firma de una convención colectiva no es potestad de un dirigente sino que debe ser una decisión discutida y aprobada por la Asamblea General del sindicato, por eso es que ni Ricardo Molina –presidente- ni Hugo Marín –secretario general- pueden firmar en nombre de todos los afiliados en caso de que el gobierno los invite a la mesa.

Hasta donde hemos conocido la renovación de la convención colectiva fue solo por un periodo de un año. Durante este tiempo debemos exigir a la APSE y demás organizaciones que se pongan en discusión mediante asambleas unificadas de todos los trabajadores de la educación el contenido de lo firmado y que estas asambleas sean las que se pronuncien sobre los acuerdos y sobre las demandas a incluir en la nueva convención que debe firmarse en junio de 2017.  Si la dirigencia quiere luchar realmente contra la maniobra del gobierno en contubernio con algunas organizaciones sindicales, debe ponerse al frente de organizar asambleas regionales de todos los trabajadores de la educación afiliados o no a la APSE  y presentar un plan de acción en la próxima asamblea general del sindicato.

Romper con el BUSCCO para luchar en solitario y sin un plan escalonado

Las dirigencia del BUSCCO y de APSE luego de la huelga del 26 y 27 de abril firmaron un acta de acuerdos en la que se comprometieron a “no afectar los servicios mientras se mantengan la mesa de diálogo y por las causas que dieron origen al movimiento”, así como a “suscribir los respectivos planes de reposición del tiempo no laborado” (Acta de acuerdos gobierno-BUSSCO del 30 de abril del 2016 suscrita por Ricardo Molina y Hugo Marín en representación de la APSE).  Estos acuerdos fueron los que el MEP y el gobierno de forma autoritaria le cobraron a la APSE por no respetar su palabra empeñada de no movilizarse, quedándose a mitad de camino entre el compromiso con la patronal y el llamado a huelga de un día para lavarse la cara frente a su base.

Ricardo Molina firmando los acuerdos del BUSSCO 
 La APSE  firmó los mismos acuerdos que el BUSSCO, los cuales por cierto no han sido llevados a discusión de la base. Hasta hace un mes la APSE reivindicaba esos acuerdos y las negociones en curso al anunciar en su página de Facebook que “se negociará sobre los 15 ejes de lucha que dieron origen a la huelga, entre los cuales están en primer lugar los proyectos de empleo público. Una negociación que requerirá de la unión de diferentes sectores de trabajadores” (www.facebook.com/APSE-Informa, publicación del 6 de mayo” , pero ahora pone como primer motivo para romper  con el BUSSCO “las infértiles negociaciones del cierre de huelga del 26 y 27 de abril” (www.facebook.com/APSE-Informa, publicación del 6 de junio), entonces uno se pregunta ¿y qué esperaban, que ahí se iban a detener los proyectos de empleo público?.

La APSE no condena ni retira su firma de los acuerdos que ellos mismos adhirieron,  tampoco proponen una estrategia distinta a la colaboración con el gobierno que viene manteniendo el BUSSCO, mucho menos llaman a construir otro frente sindical alternativo que enfrente al gobierno. No lo hacen porque en el fondo comparten la misma estrategia desmovilzadora, solo que ahora la pretenden aplicar en el peor de los escenarios, desde un total aislamiento y desde un pose que parece radical pero que en los hechos no va a enfrentar al gobierno.

APSE seguía reivindicando la estrategia de BUSSCO
Debemos exigir a la dirigencia de APSE que ponga en discusión de la base los acuerdos del 30 de abril por cuya firma ahora les recrimina el MEP, que retire su firma de esos acuerdos y que diga claramente cuáles exigencias hizo la APSE al BUSCCO para enmendar la estrategia de colaboración con el gobierno; cuáles esfuerzos se hicieron por presentar acciones conjuntas hacia la huelga general indefinida y cuál es su propuesta de unidad para enfrentar en las calles la arremetida del gobierno.

Nuestra posición es que la dirigencia de APSE no rompe con este Bloque para impulsar un espacio alternativo de lucha, tampoco porque difiera por el fondo en su estrategia. Esta medida tampoco viene a fortalecer la lucha, sino más bien a  generar una mayor dispersión de las luchas y un aislamiento de la APSE en un escenario de grandes ataques.

La torpeza de esta dirigencia es tal que cree o nos pretende hacer creer que la APSE sola pueda triunfar;  el desafío que tenemos por delante es muy diferente al de la huelga de los percentiles del 2008: sin la más amplia unidad en las calles no será posible ninguna victoria. Tampoco podremos triunfar sin un apoyo de la clase trabajadora del sector privado y los sectores populares. Si  la dirigencia de APSE quiere replantearse la estrategia del BUSSCO debería empezar por organizar comités de lucha regionales de trabajadores públicos y privados en todo el país, bajo una agenda más allá del salario y que rompa de una vez por todas con todas las ilusiones en el gobierno de Solís.

En la negociación salarial del II semestre debemos revertir los miserables ajustes de Solís

En junio se negocia el ajuste del segundo semestre y la dirigencia no dice ni una palabra, repite el argumento  atacar solo a “la derecha legislativa” (PLN, PUSC, ML) pero no dice nada del congelamiento salarial de este gobierno PAC que se dice progresista y cuenta con el apoyo del Frente Amplio. En esta negociación debemos exigir a la dirigencia de APSE enfrente en las calles la política de congelamiento salarial que que el gobierno a venido imponiendo en las últimas negociaciones sin ninguna oposición sindical. 

Esta dirigencia gasto varios millones contratando a un “profesional” para que elaborara una nueva propuesta de formula salarial, esta propuesta ni siquiera se ha hecho pública para todos los afiliados, no ha sido aprobada por ningún organismo de base y no hay ningún plan de lucha para lograr un buen ajuste salarial. Mientras tanto siguen aceptando que Solís imponga miserables ajustes salariales y se niegan a dar la pelea lo que reafirma nuestra tesis de que en el fondo mantienen la estrategia de confianza en el gobierno.



Unidad en las luchas para imponer un plan de los trabajadores

Romper con el BUSSCO para pretender dar la lucha en solitario no nos llevará a ninguna victoria. Necesitamos construir la unidad en las luchas junto a los trabajadores del sector privad que vienen luchando por defender sus trabajos y sus salarios, así como a nuestros estudiantes y familias  para construir un verdadero bloque de oposición. Las movilizaciones en los barrios por problemas de agua, las malas carreteras o la falta de inversión escuelas y colegios son parte de esas luchas que la APSE debe apoyar y organizar si queremos fortalecernos en esta dura lucha; solo con comités unificados de lucha más allá de los apsinos y los trabajadores de la educación podremos hacer frente al plan de ataques que no vienen solo de la Asamblea sino también de Casa Presidencial.


De la más unidad en las lucha debemos exigir que sean los ricos que paguen por la crisis, que se invierta más en servicios, rechazar los recortes presupuestarios que el gobierno viene pactando con el PLN y las propuestas fiscales que se están cocinando en la Asamblea para cobrarle más impuestos a todo el pueblo. 

jueves, 7 de mayo de 2015

Nuestra salida de la tendencia Honestidad que dirige APSE desde hace 15 años


Durante los últimos 15 años nuestro sindicato ha estado dirigido por  la Tendencia Honestidad que encabeza la compañera  Beatriz Ferreto y a la cual pertenece la actual Presidenta Ana Doris  González.  Esta tendencia surgió a finales de los noventas y jugó un papel muy importante en el pasado, logrando apartar de la dirección de la APSE al grupo dirigido por Mario Mondol,  reconocido militante del PUSC y uno de los dirigentes que traicionó la huelga de 1995 contra la reforma de pensiones que nos obligó a cotizar un monto mayor y a trabajar más años por una menor pensión.

El triunfo contra Mondol fue un avance pero la estructura de APSE no se transformó

La victoria contra el mondolismo fue el principal aporte de esa agrupación que tuvo como primera representante en la Directiva Nacional a la compañera Beatriz Ferreto, quien ocupo  la Fiscalía en el periodo 1999-2001 y  posteriormente ocuparía los cargos de Secretaria General (2003-2005), Presidenta (2007-2009 y 2011-2013).  Otro aporte significativo de esta tendencia fue la aprobación del voto universal para elegir las Directivas Regionales y la Dirigencia Nacional a partir del año 2011.

Con Honestidad a la cabeza APSE se mantuvo durante un período un alto grado de independencia del gobierno de turno, lo que hizo posible que se desarrollaran importantes huelgas como la del 2003 por pensiones o la del 2008 por salarios (actualización de percentiles).

Pese a esos elementos positivos Honestidad mantuvo casi intacta la estructura heredada del mondolismo. Hablamos de un  Congreso Nacional anual –hoy Asamblea General-  que es un simple acto protocolario con un costo millonario pero donde no se votan los principales puntos de lucha, hablamos también de una  serie de privilegios para los dirigentes  -salarios millonarios, dietas y viajes en puestos de representación- que hacen que se antepongan los intereses personales a la discusión democrática.  Al no cambiar estos elementos estructurales Honestidad se vio presa de vicios que en el pasado caracterizaron a la APSE, como las disputas de poder por los puestos de representación o la concentración de decisiones y puestos en un grupo cada vez más reducido de personas,  ahora con la llegada del gobierno del PAC vemos también a la dirigencia cada vez más cerca del gobierno y más lejos de las bases como ocurría en tiempos de Mondol.

De Honestidad surgieron varias rupturas lideradas por quienes ocuparon cargos nacionales en esa tendencia, todas ellas marcadas  por las mismas disputas de poder. Así surgieron las tendencias Acción liderada por Danilo Rojas (Presidente 2003-2005) y Gilda González (Presidenta  2001-2003) y Alternativa liderada por  Alexander Bustamante (Fiscal 2005-2007) y Jesús Vázquez (Presidente 2005-2007), ambas se fusionaron en 2013 para actuar como Alternativa en Acción. De estas rupturas no vemos que hayan surgido propuestas para transformar esta estructura de privilegio y más bien han hecho de las elecciones una tribuna de lucha por una cuota de poder en estos espacios.

Nuestra experiencia en Honestidad

Desde el año 2010 varios compañeros que militamos en el Partido de los Trabajadores decidimos ingresar a Honestidad, motivados principalmente por la presencia de valiosos compañeros de lucha de distintas regionales que formaban parte de la agrupación. Desde nuestro ingreso siempre cuestionamos el funcionamiento meramente electoral cada dos años, la poca discusión o el nulo control sobre los dirigentes nacionales que eran electos por la tendencia, así como la actitud conservadora de los dirigentes ante cambios de fondo que la APSE necesitaba.  
Nuestras críticas nos valieron varios linchamientos por “desobedecer” la línea de la dirección, cuando en realidad era la dirección la que se negaba a discutir y votar las líneas de acción democráticamente para luego poder hacer lo que quisiera. Pese a los ataques por nuestras críticas seguimos en la tendencia dando una discusión permanente, de eso puede dar fe cualquier compañero que integra la tendencia;  manifestamos también públicamente nuestras diferencias en temas como la pasividad y poca discusión ante la transformación de la APSE en sindicato, nuestra oposición a la línea de la dirección de la tendencia de negar el derecho a que los afiliados de primaria puedan tener una base en cada escuela y más recientemente cuestionamos el pésimo actuar la de la Junta Directiva encabezada por Ana Doris durante la huelga de mayo por problemas de pago.

Finalmente nuestros cuestionamientos no fueron debatidos por la dirección de la tendencia y simplemente optaron por excluirnos  y cerrar todos los espacios de discusión.

Decimos con orgullo que hoy no estamos más en la tendencia Honestidad por ser defensores de la democracia en la APSE, de la libre discusión de las ideas, del control de las bases sobre los dirigentes y de la la eliminación de los privilegios heredados del mondolismo. Pero hay algo más importante, no estamos en Honestidad porque esta tendencia viene renunciando a la independencia frente al gobierno  que fuera justamente  el principal legado de la lucha contra Mondol.

La dirección de Honestidad cada vez más cerca del gobierno

Fue clara la pasividad de la dirigencia frente a los problemas de pago que se presentaron el año pasado y que motivaron la huelga, esto tiene una explicación política debido a la confianza y expectativa que se tenía y se tiene en el gobierno de Solís. La dirigencia de APSE se negó inicialmente a apoyar a los colegios en huelga desde una semana antes de que se convocará la huelga indefinida,  pero no tuvo ningún problema en recibir a la Ministra de Educación en su Directiva justo el fin de semana antes del inicio del movimiento  con una clara intención de calmar los ánimos y de no salpicar al gobierno; también fue clara la resistencia a marchar a Casa Presidencial durante la huelga y el acuerdo con Solís para no protestar durante del traspaso de poderes del 8 de mayo.

El método privilegiado por la dirección del sindicato son las llamadas Comisiones de Alto Nivel donde se toma café con galletas pero no se soluciona ni uno solo de nuestros problemas. Las reunionitis que antes se cuestionaba ahora se presentan como la solución a todos nuestros males
Recientemente fue clara la oposición de la Junta Directiva a organizar un día de huelga como lo propusimos en la Asamblea de Presidentes de Base del 20 de marzo pasado. Luego de una votación de 200 votos a favor contra 80 a favor de la posición de la Directiva se aprobó un día de huelga realizado el pasado 24 de abril. La huelga fue exitosa y demostró que los ánimos de luchar siguen intactos, lo que ocupamos es dejar de confiar en el gobierno y sus comisiones para pasar a preparar las luchas que se avecinan.

Recuperar  la independencia del gobierno y luchar por una APSE más democrática

Hoy nos toca desde las bases recuperar la independencia del gobierno y la movilización que nos ha caracterizado. Si no hacemos algo el sindicato seguirá su rumbo hacia la concentración del poder, la eliminación de la democracia y el aumento de los privilegios para los dirigentes.

Claramente Honestidad con su dirección actual no es un espacio para dar esas luchas tan urgentes, tampoco lo son las otras tendencias que en el pasado han reproducido los métodos que tanto hemos cuestionado en Honestidad. Creemos que el mejor camino es seguir trabajando desde las bases para fundar una nueva tendencia que se organice entorno a un claro programa de lucha, que represente a los nuevos activistas y dirigentes jóvenes que presionan por cambios, que responda a la necesidad de movilización que expresan las bases, que garantice la democracia interna para que todos expresen su posición y la mayoría sea la que decida el rumbo del sindicato, que se ubique de manera independiente del gobierno del PAC y de los partidos de los empresarios. En eso estamos trabajando.



miércoles, 11 de febrero de 2015

ATAQUE A LA CONVENCIÓN DEL MEP ES UNA DE LAS MÁS GRAVES AMENAZAS AL MAGISTERIO NACIONAL


El Magisterio Nacional se enfrenta a uno de los ataques más duros al derecho de libre sindicalización –que contempla el derecho de huelga y de negociación colectiva-, producto de la acción de inconstitucionalidad contra la convención colectiva firmada entre el MEP y el SEC-SITRACOME.

El diputado Otto Guevara presento ante la Sala IV una acción en la que argumenta que las relaciones laborales en el gobierno central deben regirse por un estatuto del servicio civil, bajo lo que denominan una relación pública de servicio y no mediante  los procedimientos de resolución de los conflictos colectivos de carácter económico y social previstos en los artículos 497 y siguientes del Código de Trabajo. Con ello se pretende declarar ilegales las  convenciones colectivas en el Gobierno Central e impedir cualquier negociación futura.

Esta acción no va simplemente contra algunos artículos de la convención (licencia de dos años por lactancia, licencia con goce de salario por un mes a partir del nacimiento o adopción de hijos y el permiso para atender familiares que requieren cuidados especiales por causas de accidentes o enfermedades graves no terminales, entre otros pocos beneficios otorgados);  lo que busca con toda claridad es enterrar de una vez por todas cualquier posibilidad de negociación colectiva e imponer el criterio que defienden los proyectos de ley de empleo público, bajo la premisa de los beneficios del sector público solo pueden darse por medio de una ley de la República y no mediante el ejercicio de la negociación colectiva entre el patrono y el sindicato o sindicatos.

En el caso de la APSE hay que recordar que justamente la transformación a sindicato obedecía a esta necesidad de participar de la negociación colectiva, que ahora se convertiría en letra muerta de declarase con lugar esta acción que es una de las hipótesis más probable.

En el terreno legal la batalla está perdida

Los argumentos expuestos por Guevara ya han sido avalados por la Sala Constitucional en otros momentos, cuando ha afirmado que  “en el sector público solo pueden celebrar convenciones colectivas de trabajo los servidores que no participan en la gestión pública, de tal forma que entes con un régimen de empleo de naturaleza laboral (no pública), como por ejemplo, las empresas del Estado, de las que se ha dicho la doctrina nacional que son "aquellas que funcionan como si fueran empresas privadas, porque venden y hacen lo mismo que los particulares.[i].  Por lo que en el terreno estrictamente jurídico el resultado de dicha acción es claramente previsible y poco esperanzador para los trabajadores.

Preocupa entonces que hasta la fecha los sindicatos sigan insistiendo en que darán una batalla jurídica en la Sala IV y ante la OIT sin mencionar ni por asomo la lucha en las calles, por cuanto estas medidas legales son insuficientes y nos llevarán a un callejón sin salida en el cual los magistrados de la Sala podrán resolver conforme a los criterios antilaborales que han venido pregonando.  
Si no hay lucha y movilización no hay forma de defender el derecho de negociación colectiva.

El gobierno y Guevara están juntos en la guerra al sector público

Reunión entre sindicatos del magisterio y MEP para analizar los posibles escenarios de la acción de inconstitucionalidad 2/02/15

El pasado 2 de febrero se dio a conocer una reunión entre sindicatos y autoridades del MEP para valorar los escenarios frente a la acción de inconstitucionalidad. El único detalle que parecen olvidar las dirigencias sindicales es que el gobierno de Luis Guillermo Solís le ha declarado la guerra a las convenciones colectivas, lo que deja en claro el propio Ministro de Trabajo afirmando que “Ahora tenemos denunciadas la de Japdeva, la de Recope, AyA, y cuatro bancos, pero después van a venir otras, ahí tenemos muchos millones que se deben reubicar” [ii].



El gobierno ya ha denunciado –mecanismo legal que obliga a renegociar los términos acordados- 3 convenciones colectivas y su plan es denunciar cerca de 17 más, haciéndose acreedor de un record en ataques a convenciones colectivas en la historia del país. Por ello es que Solís y Guevara están juntos en esta cruzada, que tiene como telón de fondo cobrarles el déficit fiscal a los trabajadores y dejar los privilegios fiscales de los grandes ricos intactos,

Otto Guevara actúa entonces simplemente como un tinterillo del Ejecutivo, acudiendo a la Sala para facilitar el avance de la agenda gubernamental de ataque al sector público,  heredada del gobierno del PLN y que esta administración lleva adelante con el pie en el acelerador. Hay una gran presión por esta agenda anti laboral, lo cual hace suponer un rápido avance de esta acción en la Sala y su pronta resolución para despejar el camino de la ofensiva al sector público.

Necesitamos un plan de lucha urgente
La pasividad con la que han actuado las dirigencias sindicales en este tema debería preocuparnos, por cuanto como ya dijimos está en juego uno de los principios fundamentales de la libre sindicalización como lo es la negociación colectiva. No van a enterrar solo la convención MEP-SEC-SITRACOME, sino cualquier posibilidad de logra conquistas salariales producto de la fuerza de nuestra movilización, aduciendo la imposibilidad legal de negociar colectivamente nuestras condiciones laborales.

Creemos que la APSE debe realizar con carácter de urgencia una convocatoria a la Asamblea de Presidentes de Base con los representantes de todo el país, en la cual democráticamente se definan las acciones de movilización  para enfrentar esta arremetida cogestada desde los tres Poderes de la República.

La APSE debe encabezar una llamado a un frente nacional por la defensa de las convenciones colectivas que hoy están amenazadas, no solo en el MEP sino en otras instituciones como la UCR, JAPDEVA, Municipalidades, y  otras. Solo unidos, con movilización y sin ninguna confianza en el Gobierno y el Poder Judicial podremos encarar de forma diga esta lucha.




[i] Sala Constitucional, resolución número 4453-2000 de las catorce horas con cincuenta y seis minutos del veinticuatro de mayo del dos mil.
[ii] “Vamos a denunciar cada convención colectiva”, Diario Extra 23/12/2014. Disponible en http://www.diarioextra.com/Dnew/noticiaDetalle/249075



viernes, 5 de septiembre de 2014

EL PAPEL DE LA APSE EN LOS PRIMEROS CIEN DÍAS DE LUIS GUILLERMO SOLÍS

Por estos días diversos sectores discuten sobre el rumbo de la actual administración, mientras tanto nuestra organización sindical sigue sin un posicionamiento claro y más bien se ubica cada vez más cerca del gobierno en diversos temas.

Es por ello que debemos debatir ¿cuál ha sido el rol de esta  organización frente al nuevo gobierno? Desde hace más de una década nuestro sindicato ha cumplido un papel clave en las luchas de la clase trabajadora del sector público, actuando  con aciertos y tropiezos pero de forma independiente del gobierno y de los partidos de los empresarios. Esta independencia nos permitió librar importantes batallas como la huelga salarial del 2008, la lucha contra el proyecto de salario único en 2010 y contra la reforma fiscal de Chinchilla en 2012; pero esto  lamentablemente está cambiando en el gobierno del PAC.

La huelga por problemas de pago: una primera concesión al gobierno

Este gobierno se inauguró con una larga huelga que sostuvimos desde las bases sindicales, la dirigencia sindical siempre aposto por darle tiempo al nuevo gobierno para que “corrigiera” el problema y solamente convocó a la huelga cuando ya esta era una realidad en muchas instituciones del país. Todos los dirigentes del magisterio trataron de sembrar expectativas en el nuevo gobierno, en el caso de la APSE se llevó al seno de su máxima dirigencia nacional a la nueva Ministra de Educación, la cual   trato de “apaciguar” las aguas pidiendo tiempo. Durante la propia huelga hubo un rechazo a movilizarnos el día 8 de mayo durante el traspaso de poderes, esto según decían los propios dirigentes para no hacerle “problema” al nuevo gobierno.

Una vez que la huelga se impuso, los dirigentes siempre buscaron los caminos  para levantar el movimiento aunque los problemas no estuvieran resueltos. Pasado un mes de huelga la dirigencia sindical, apoyándose en la jerarquía de la iglesia católica, logró imponer un acuerdo para levantar la huelga que no le garantizaba el pago a los compañeros y no representaba una victoria para el movimiento.

Negociación salarial del segundo semestre: aceptar la discusión de la ley de empleo y un aumento inferior a la inflación acumulada

En la pasada negociación salarial el gobierno logró  nuevamente la colaboración sindical, incluyendo a la APSE. Los dirigentes aceptaron que el gobierno diera un aumento inferior a la inflación acumulada para las clases de puestos profesionales. Según la fórmula vigente desde el 2007 el aumento mínimo debía otorgarse tomando como piso el aumento en el costo de vida del semestre anterior que para junio cerró en 4,14%, no obstante la cifra dada por el gobierno en acuerdo con los dirigentes fue de un 4% para los profesionales y hasta un 1,14 adicional aplicable de forma escalonada  sólo al salario base (es decir, no se aplica a anualidades o incentivos) de las clases de puestos peor pagadas (Guardas, Conserjes, Oficinistas, etc.).  

Durante el gobierno de Laura Chinchilla las organizaciones sindicales protagonizaron una huelga de un día con una gran marcha nacional, producto de que el gobierno fijo un aumento en 5000 colones, monto que no respetaba la fórmula del 2007. Ahora en el nuevo gobierno del PAC  se acepta echar atrás esta fórmula.

Más grave aún es haber aceptado la discusión de la política de empleo público del gobierno, según el punto cinco de los acuerdos firmados por la APSE. Este no es un dialogo desinteresado del gobierno, los nuevos jerarcas intentan arrancar acuerdos para imponer ataques al salario, por lo que de esas discusiones no podemos esperar nada favorable a los trabajadores. En otros momentos la posición que hemos sostenido desde APSE fue de rechazo a las mesas de diálogo sobre este tema, así lo hicimos por ejemplo en 2010 cuando el MIDEPLAN llamó a discutir el proyecto de Salario Único.

Una nueva comisión para “ajustar derechos” como el zonaje y zona de menor desarrollo

Hace unos días se anuncio como una victoria  la reactivación de una comisión para revisar la zona de menor desarrollo y el zonaje, con el objetivo de ajustar los incentivos a la “nueva realidad”. Ya de antes la propia Contraloría viene insistiendo en que se eliminen estos incentivos salariales, ahora el nuevo gobierno busca meter mano para hacer frente al déficit fiscal.

El llamado a la concertación: allanar el camino para más ataques

El gobierno pidió que  lo “dejen” gobernar, mientras tanto varios sectores políticos (Unidad Social Cristiana, Frente Amplio), empresariales como la UCCAEP y sindicales liderados por Albino Vargas vienen proponiendo de forma entusiasta una gran concertación nacional. Este camino de la concertación es muy similar a la propuesta del año 1998 en la administración de Miguel Ángel Rodríguez, cuando en acuerdo con los dirigentes sindicales  el gobierno logró avanzar en temas como la reforma a las pensiones de la CCSS  o la Ley de Protección al Trabajador, que vinieron a deteriorar la seguridad social y el derecho a la pensión.

Hoy los actores del llamado a la concertación son los mismos del 98, encabezados por figuras como el entonces Ministro de Trabajo Víctor Morales y “entusiastas” defensores de la conciliación con el gobierno como el sindicalista Albino Vargas de la ANEP.  

Durante el informe de los 100 días el Presidente de la ANDE, a nombre del Bloque Sindical que integra también la APSE, fue claro en su ofrecimiento de colaborar con el gobierno como quedo demostrado en la huelga del magisterio en mayo pasado.  El mismo Bloque Sindical en su posicionamiento público por los cien días deja claro que están “absolutamente convencidos de que el verdadero cambio es posible a partir del momento en que el Gobierno disponga a entablar vías de diálogo con franqueza, transparencia y honestidad”. Es decir, la solución de nuestros problemas no estaría en la capacidad de lucha y movilización como hasta ahora, sino en la “voluntad” de dialogo del gobierno.

Nos esperan 1360 días de más ataques: necesitamos un plan de lucha independiente del gobierno

No creemos que el gobierno no tenga un rumbo claro, la política seguirá siendo de ataque a los trabajadores y a sus condiciones de vida. Los recortes al presupuesto, los malos salarios, la reforma fiscal sobre las espaldas del pueblo, el aumento de la deuda, el aumento en el costo de la vida, y muchos otros ataques seguirán estando a la orden del día.

No podemos caer en la trampa de la concertación que promueve el gobierno  y que cuenta con voces de apoyo en partidos como el Frente Amplio, esta organización tiene en su bancada a dirigentes sindicales como el compañero Carlos Hernández o la compañera Ligia Fallas, quienes deben  estar del lado de la movilización independiente de los trabajadores y no ser un punto de apoyo  de una concertación que nos conducirá a más derrotas.


La concertación propuesta y los vínculos cada vez más estrechos con el gobierno nos conducen por el camino de la derrota, la única posibilidad de salir victoriosos es demostrar en el terreno de la movilización que la APSE Sí Lucha. 

lunes, 11 de agosto de 2014

ASAMBLEA GENERAL DE LA APSE NO SIRVE PARA PREPARAR LAS LUCHAS

En la pasada asamblea, realizada los días 6, 7 y 8 de agosto, fue evidente el malestar de los afiliados por los malos resultados de  la pasada huelga, la cual no fue victoriosa por entera responsabilidad de las dirigencias sindicales.

La dirección del sindicato se opuso a un debate en torno al balance de la huelga, pese a ellos insistimos en un punto especial sobre el tema. Logramos que se  votara una moción que obtuvo 550  votos a favor de poco más de  1100 presentes; pese a no alcanzar las 2/3 partes requeridas según la interpretación de  la mesa, sí fue claro el apoyo a nuestra postura a favor de un debate y un posicionamiento crítico.


Desde inicios de la asamblea propusimos  resoluciones concretas que vendrían a marcar una línea clara de lucha e independencia del gobierno. Levantamos  banderas de los sectores más golpeados en nuestro sindicato y cuyas reivindicaciones hoy no son prioridad en la agenda de lucha, como el pago del 18 % de riesgo de peligrosidad para los guardas o la equiparación de los salarios de los conserjes.

En los pocos espacios que tuvimos nos pronunciamos también sobre  la negociación salarial del II semestre,  en la cual la dirigencia aceptó un monto menor a la inflación acumulada que se venía utilizando como base desde el 2010 y el compromiso  de negociar con el gobierno una política de  empleo que es la antesala del salario único a lo cual debemos oponernos.

En esta asamblea la dirigencia intento  aumentar sus  privilegios salariales; por más de cuatro horas el punto más debatido fue la propuesta de aumentar en 8 lecciones el monto de salario que reciben  los dirigentes. Pese a las maniobras logramos un triunfo de la base, impidiendo que se obtuvieran los 2/3 de los votos necesarios, con una votación de 934 a favor de la dirigencia de más 1800 presentes.


La asamblea nos reafirma la necesidad de organizarnos desde las bases para cambiar esta realidad.  En eso estaremos trabajando.

miércoles, 2 de julio de 2014

LA HUELGA FINALIZÓ HACE UN MES PERO LOS PROBLEMAS DE PAGO CONTINÚAN

Se cumple un mes de la firma de los acuerdos que pusieron fin a la huelga en el MEP.  A altas horas de la noche del 2 de junio miles de trabajadores se enteraron del fin de la huelga, teniendo que volver a sus clases aunque no estaba garantizada una solución definitiva a los problemas de pago.

Una oposición correcta a los acuerdos que pusieron fin a la huelga

Manifestación del 23 de mayo reunió a más de 40 mil personas
Miles en el Paseo Colón el 23 de mayo
Siempre mantuvimos una posición de rechazo al mecanismo individual de pago con el cual supuestamente se resolverían los problemas en un plazo que no mayor a las 72 horas. Nuestra oposición no tenía que ver con radicalismos o falta de sentido común como algunos dirigentes quisieron hacerlo ver para debilitar nuestros argumentos, se necesitaba que la huelga triunfara y le asegurara el pago hasta el último compañero, algo que claramente los acuerdos no garantizaban y así lo reafirma la información de las propias dirigencias sindicales

Miles sin pago y eliminación de la zona de menor de desarrollo

Según la información divulgada en la página web de la APSE  “la gente que fue a las Direcciones Regionales a presentar el reclamo para que en 72 horas les depositaran lo adeudado, perdió el tiempo”.  Reciente en relación a la zona de menor desarrollo se denunció que “a ninguno de los más de 1.000 coordinadores académicos, de empresa y técnicos se le canceló el jueves pasado el incentivo”. Se estima que  “5.000 casos han reportado” y señalan que los avances en las comisiones conformadas han sido lentos.

Un mal acuerdo para poner fin a la huelga a como diera lugar

Largas filas se mantienen hoy 2 de julio.
La  política de la dirigencia sindical no podía tener otro resultado,  buscaron levantar la huelga aún con un mal acuerdo, aprovechándose del desgaste  y la preocupación por las amenazas del gobierno. Las huelgas se pueden ganar o perder, pueden llegar a su fin sin lograr su objetivo, pero en este caso era más lo que se podía ganar y mucho por lo que se dejo de luchar para presentar un mal acuerdo como una victoria del movimiento.


Esta huelgan nos dejo muchas enseñanzas de las que debemos aprender para enfrentar las luchas que están por venir, la más importante quizá es que las bases movilizadas pueden dar duras peleas a pesar de los errores de su dirección. Debimos seguir en nuestros sindicatos, luchado por una mayor democracia interna y por recuperar el camino de la movilización.www.ptcostarica.org